Funerarias Córdoba – FUNERARIA GARCÍA SECILLA
Servicios de Tanatorios

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Incineración en Córdoba

Una de las alternativas al entierro tradicional tras un fallecimiento es la incineración. En Funeraria García Secilla ofrecemos el servicio de incineración en Córdoba, que es realizado en hornos crematorios de avanzada tecnología.

En nuestra funeraria ofrecemos el servicio de crematorio, una opción que reduce los costes de los servicios tradicionales de un sepelio y que llevamos a cabo con el cumplimiento de toda la regulación vigente.

Cada vez es más común que las personas soliciten el servicio de incineración en Córdoba.

Para efectuar un proceso de cremación, le proporcionamos toda la información que necesite para que todo el procedimiento se lleve a cabo de manera correcta.

Llevamos más de 35 años de experiencia como empresa referente en la prestación de servicios fúnebres.

Desde que en 1981 se inaugurase el primer horno crematorio en España, la cremación o incineración se ha convertido en la opción más elegida por las familias.

Este es el motivo por el que, cada vez más, los familiares que van a optar por este servicio para despedir a un ser querido, quieren saber exactamente en qué consiste una cremación, cuál es el proceso que se sigue, las medidas de seguridad que se toman y qué efecto tiene en el medio ambiente.

Pasos previos a la cremación del fallecido

1. Verificación del finado: El primer paso es verificar que el cuerpo coincide con los datos del fallecido, un paso clave en el que somos muy estrictos. La funeraria tiene un formulario y una base de datos donde se recogen algunos de los datos más importantes: datos del declarante, datos del fallecido, modelo de féretro que ha elegido la familia, etc.
El difunto puede estar en la sala velatorio, que es única por fallecido, o en una cámara frigorífica. En la puerta de la cámara figura el nombre y el cuerpo, incluyendo una chapa identificativa para su verificación.

2. Preparación de la despedida: Una vez que la familia ya ha elegido el ataúd, se recoge la ropa indicada previamente por los familiares para la despedida del difunto y se le prepara para la despedida. Las flores que se usarán en la sala crematoria pueden ser las que se estaban en la sala velatorio o, en caso de no haber velado al difunto, las que se encarguen ex profeso a la floristería. En ambos casos se llevarán a la sala que, normalmente, suele ser una capilla del Tanatorio.

3. Recibimiento de las familias y despedida: 30 minutos antes de la hora de la incineración se recibe a la familia, se les explica el proceso y, en caso de que no la hayan elegido ya, se les muestra las urnas cinerarias a su disposición y elección.

También se informa a los familiares sobre los enseres y joyas que tiene el difunto. Podrán elegir, mediante documento firmado, si quieren recuperarlos o incluirlos en la incineración.

En este momento la familia puede reconocer visualmente al ser querido para la confirmación de la identidad. Es algo opcional, pero el 80% de las familias realizan este paso.

Por último, se puede hacer una lectura por parte de la persona que oficia la despedida. Esta lectura es personalizable – eligiendo un poema, por ejemplo – y puede ser realizada por un familiar.

Proceso de incineración

En primer lugar, el féretro pasa de la capilla a la sala donde se encuentra el horno en una camilla y, a partir de este momento, el proceso puede seguirse a través de una pantalla.
Una vez el féretro ha salido de la capilla y se encuentra en la sala del horno crematorio, el ataúd se coloca en un introductor; una máquina elevadora que lo introduce en el horno, retira la camilla y cierra la puerta del horno.
El horno crematorio arranca, alcanzando una temperatura en la cámara de 750-850º que se mantiene durante 2 horas, el tiempo que dura el proceso.
Posteriormente se procede al enfriamiento de las cenizas en un cazo industrial durante unos 30 minutos. Tras el enfriamiento, las cenizas se pasan a un segundo cazo donde se realiza el proceso de cremulación mediante el que se machacan las cenizas con unas bolas de acero durante 10 minutos para homogeneizar y desmigar las cenizas.
Por último, se vierten las cenizas en la urna elegida por la familia. Esta urna, tal y como establece la legislación vigente, debe entregarse cerrada e identificada con el nombre del difunto.

Junto con la urna, se hará entrega a la familia de un certificado de cremación – una especie de DNI de las cenizas – que se recomienda guardar en caso de que los familiares opten por conservar la urna con las cenizas.

La familia dispondrá de un mes para recoger la urna con las cenizas de la funeraria. Al recogerlas se verificará la documentación del solicitante con la de las cenizas. La entrega quedará firmada por las partes implicadas y se indicará la fecha, la persona a quién se hace entrega de las cenizas y el destino de las mismas.

Desde Funeraria García Secilla mantenemos durante todo el proceso un sumo cuidado y respeto ante el cuerpo de la persona fallecida y nos ocupamos de todo para que la familia tenga las cenizas en el menor tiempo posible. Somos conscientes de lo que significa y todo nuestro personal trabaja duramente para ofrecerles el mejor servicio.

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